La energía fotovoltaica es una fuente de energía que produce electricidad de origen renovable, obtenida directamente a partir de la radiación solar, mediante un sistema de paneles fotovoltaicos. Estos normalmente se sitúan sobre un tejado ya existente, o bien se integran en elementos de la propia estructura del edificio, como tragaluces, claraboyas o fachadas.
Con esta energía se pueden abastecer refugios o viviendas aisladas de la red eléctrica o producir electricidad a gran escala a través de redes de distribución. La fotovoltaica integrada en edificios se está incorporando de forma cada vez más creciente como fuente de energía eléctrica principal o secundaria en los nuevos edificios domésticos e industriales.
Ventajas de la energía solar fotovoltaica:
- Proviene de una fuente inagotable, el sol.
- No contamina, ya que no produce emisiones de CO2.
- No precisa de un suministro exterior y no consume combustible.
- No produce ruidos.
- La mayor producción coincide con las horas de mayor consumo.
- Los sistemas son sencillos y fáciles de instalar.
- Proporciona un gran ahorro económico.